Por L.D.C. Leonardo Daniel Pérez Camacho
El estado del arte se plantea como un recorrido que se realiza a través de una investigación de carácter documental con el objeto de sistematizar y conocer la producción académica y científica en determinada área del conocimiento o problema de estudio. En tal sentido, el estado del arte se constituye en un elemento central para dar cuenta del estado del conocimiento del problema, siendo a su vez no solo una mirada externa del problema, sino incluso, parte de la constitución del objeto de estudio sobre el interés de indagación.
De tal suerte que un estado del arte se asume como elemento central en el conocimiento de una temática o problema de indagación, convirtiéndose en el principal soporte en el desarrollo del conocimiento del mismo, logrando constituirse en parte fundamental de los ejercicios investigativos o incluso, en un ejercicio investigativo como tal; así lo referencian diversos autores como Arellano & Santoyo (2009).[i]
El estado del arte es un estudio analítico del conocimiento acumulado que hace parte de la investigación documental (la cual se basa en el análisis de documentos escritos) y que tiene como objetivo inventariar y sistematizar la producción en un área del conocimiento, ejercicio que no se debe quedarse tan solo en el inventario, sino que debe trascender más allá, porque permite hacer una reflexión profunda sobre las tendencias y vacíos en un área específica (Vargas y Calvo, 1987).
El origen del estado del arte se remonta a la década de los ochenta, cuando se dirigieron fundamentalmente estudios en el área de las ciencias sociales en América Latina, los cuales procuraban la compilación de la información disponible sobre un tópico determinado, con el objetivo de fundamentar políticas y alternativas de acción para el desarrollo social; de aquí surgió el estado del arte asociado con la finalidad de hacer un reconocimiento de la investigación en la región latinoamericana.
Es importante anotar que en esa década, el estado del arte se consolidó como el estudio sobre la producción en un área definida, con el ánimo de posicionar las propuestas investigativas y sus productos como campo de investigación, es decir, hacer investigación sobre la investigación.
Como puede observarse, el concepto de estado del arte en el ámbito investigativo es relativamente nuevo, pues su esencia se deriva de trabajos documentales cuyo objetivo era la fundamentación o justificación de estudios o trabajos de investigación. Aunque el estado del arte se asocia en algunas ocasiones con la estricta revisión sobre la producción documental dentro de un área, su abordaje permite enfocarlo dentro de tres perspectivas fundamentales como propuesta hermenéutica del conocimiento y la realidad social, como una modalidad de investigación de la investigación y como punto de inicio que permita establecer nuevos caminos en el ámbito investigativo.
Así, el estado del arte puede usarse como herramienta para el reconocimiento e interpretación de la realidad, como propuesta metodológica documental y como base para la toma de decisiones en el campo de la investigación. Existen diferentes metodologías aplicables a la realización del estado del arte, sin embargo, después del análisis y estudio de diferentes estados del arte se ha identificado una metodología común a todos que puede resumirse en los siguientes pasos (Vélez y Calvo, 1992):
1. Contextualización: dentro de esta metodología, se tienen en cuenta aspectos como el planteamiento del problema de estudio, los límites del mismo, el material documental que se utilizará en la investigación y algunos criterios para la contextualización.
2. Clasificación: en esta fase se deben determinar los parámetros a tener en cuenta para la sistematización de la información, la clase de documentos a estudiar, así como aspectos cronológicos, objetivos de los estudios, disciplinas que enmarcan los trabajos, líneas de investigación, el nivel conclusivo y el alcance de los mismos. La información puede clasificarse de diferentes maneras de acuerdo con el tipo de información a analizar.
3. Categorización: para esta fase se tiene en cuenta la jerarquización y generación de clases para el tratamiento de la información, paso que implica una recuperabilidad importante de la información y facilita el estudio esencial del fenómeno a investigar, en tanto que permite el desarrollo de la práctica hermenéutica respecto a las prácticas investigativas en un área específica. La categorización puede hacerse dentro de dos categorías: internas y externas. Las primeras se derivan directamente del estudio de la documentación bajo el enfoque de las temáticas, metodologías, hallazgos, teorías, estudios prospectivos o retrospectivos. Las segundas que a través de la conexión entre temáticas investigativas permiten determinar el tipo de contribución socio-cultural que ofrece el estado del arte al área de la investigación en la que se desarrolla.[ii]
De esta forma, las categorías externas desarrollan una práctica hermenéutica y las internas describen el comportamiento interno. Con el fin de obtener un resultado más significativo en el desarrollo de esta metodología, es preciso añadir una fase adicional que permita asociar al estado del arte de manera estructural, es decir, hacer el análisis. Este cuarto paso intenta discernir cuál es la esencia fundamental de la creación de saber en un área o un problema; cuáles son las perspectivas y tendencias de la investigación y cómo la tarea hermenéutica contribuye en la toma de decisiones. Todo esto con el fin de que los resultados de la investigación sean aplicables al entorno y transferibles a otros (Cabra et al., 2003).
De esta manera puede concluirse que si se adopta la idea de que el conocimiento se genera a partir de la investigación, la revisión del estado del arte sobre un tema específico, constituye un paso obligado dentro del proceso de construcción de conocimiento, ya que el estudio previo y sistemático de las investigaciones precedentes, permite no solo contribuir al mejoramiento de la teoría y la práctica de un tópico determinado, sino también llegar a conclusiones y respuestas nuevas que se proyecten a futuro.
[i] Ramírez-López, C. A., & Arcila-Rodríguez, W. O. (2014). Violencia, conflicto y agresividad en el escenario escolar. Educación y Educadores, 16(3).
[ii] MOLINA MONTOYA, N.. ¿Qué es el estado del arte?. Ciencia & Tecnología para la Salud Visual y Ocular, Norteamérica, 0, dic. 2005. Disponible en: <http://revistas.lasalle.edu.co/index.php/sv/article/view/1666>. Fecha de acceso: 02 feb. 2014.